El presidente Donald Trump avanza con su plan para construir el mayor centro federal de detención de inmigrantes en la historia de Estados Unidos, mientras un tribunal federal ordenó frenar temporalmente las obras de otra instalación migratoria en Florida, conocida como el “Alcatraz de los Caimanes”, por presuntas violaciones a la ley ambiental.
El Pentágono informó que el nuevo complejo, ubicado en la base militar de Fort Bliss, Texas, contará con 5 mil camas y estará operativo “en las próximas semanas y meses”, convirtiéndose en pieza clave de la agenda de Trump para reforzar las deportaciones. El proyecto se suma a un centro de mil camas en Indiana, próximo a inaugurarse, en un contexto en que las detenciones de migrantes por parte del ICE alcanzaron cifras récord, con casi 57 mil personas bajo custodia a finales de julio.
En contraste, la jueza federal Kathleen Williams emitió el jueves una orden de restricción temporal para suspender durante 14 días cualquier nueva construcción en la instalación migratoria ubicada en los Everglades, al considerar que el gobierno estatal y el ICE probablemente violaron la Ley Nacional de Política Ambiental al no evaluar el impacto ecológico. Grupos ambientalistas y la Tribu Miccosukee sostienen que el proyecto amenaza humedales protegidos y hábitats de especies en peligro, como la pantera de Florida, y buscan una orden judicial definitiva que detenga de forma permanente la expansión de la instalación.















