A pesar de haber actuado para proteger a su madre y hermana menor de un intruso que irrumpió en su domicilio, un joven de 18 años fue detenido por la policía tras golpear al agresor. El caso fue expuesto públicamente por la madre del joven, quien denunció el jueves que su hijo llevaba más de un día encerrado sin respuesta clara de las autoridades.
De acuerdo con el testimonio de la mujer, el intruso, un vecino con antecedentes de intentar ingresar a su vivienda, rompió el candado de la casa y se introdujo hasta la recámara donde ella dormía con su hija adolescente. Al escuchar los gritos de su madre, el joven, que se disponía a salir a trabajar, volvió al domicilio y golpeó al hombre para defenderlas. Sin embargo, la policía, al llegar, detuvo tanto al agresor como al joven defensor, a quien mantienían encerrado sin que la madre recibiera explicaciones.
Cuestionado sobre este caso durante la conferencia matutina del viernes, el secretario del Ayuntamiento, Daniel Aguilar, no desmintió los hechos y afirmó que la detención es parte de un procedimiento “normal”, ya que la legítima defensa debe acreditarse posteriormente ante un juez. “Lo normal es que sean llevadas ambas personas, y si se acredita el ejercicio de la legítima defensa, no se impone ninguna sanción”, dijo. Sin embargo, reconoció no tener información precisa sobre el estatus actual del joven detenido, identificado como José Ángel Ramos Lara.
El funcionario justificó que los elementos policiacos “no son expertos en temas jurídicos” y por eso detienen a ambas partes involucradas. Sin embargo, esta explicación generó indignación entre la ciudadanía, al considerar injusto que quien actúe en defensa de su familia termine encarcelado, mientras el verdadero agresor, un vecino que presuntamente se encontraba drogado o alcoholizado, sigue representando una amenaza para ambas mujeres.















