Piedras Negras enfrenta un conflicto laboral de alto impacto tras el embargo judicial por un millón de pesos a una de sus cuentas, como resultado del intento del municipio por disolver el sindicato de trabajadores de Obras Públicas sin un acuerdo previo. En entrevista con Demos Diario, el abogado Raúl Tamez analizó las implicaciones legales y financieras del caso.
El conflicto inició con la decisión unilateral del municipio de cesar a 120 trabajadores sin una negociación formal. Esto generó un litigio laboral en el que los trabajadores buscan la reinstalación y el pago de salarios caídos. Según Tamez, la autoridad municipal no cumplió con los procedimientos legales para una liquidación colectiva, lo que dejó a los involucrados en un “limbo jurídico” y al ayuntamiento sin personal clave para servicios básicos como alumbrado público y bacheo.
El abogado explicó que el embargo es consecuencia de la protección que otorga la ley a los derechos laborales y que se trata de una medida legal separada del juicio principal. Además, señaló que el juicio de amparo promovido por el municipio para evitar el embargo fue desechado por falta de sustento jurídico.
El monto estimado para liquidar a los trabajadores ronda los 22 millones de pesos, aunque podría aumentar si se resuelve a favor de los empleados. De ser reinstalados, el municipio tendría que pagar también los salarios caídos y, potencialmente, enfrentar una doble nómina.
Tamez advirtió sobre la creciente presión financiera del municipio, ya que además del conflicto laboral, se han realizado gastos considerables en otros rubros, como la feria, contrataciones públicas y hasta una aplicación móvil por 15 millones de pesos. La falta de apoyo estatal o federal, así como la ausencia de obra pública y atención a servicios primarios, reflejan una situación de liquidez comprometida.
El abogado recordó antecedentes similares en otros municipios, como Ciudad Acuña, donde incluso se embargaron vehículos oficiales. Advirtió que si no hay voluntad de diálogo, los costos para el erario público podrían multiplicarse.
Finalmente, señaló que la unidad del sindicato ha sido clave y que la falta de negociación por parte de la administración municipal ha obstaculizado la resolución. “Pensaron que con dinero iban a resolver el problema, pero los trabajadores apostaron por la estabilidad laboral”, concluyó.











