Trabajadores de Obras Públicas del Municipio declararon a Demos Diario que el juez del Tribunal Laboral desechó pruebas presentadas por el Ayuntamiento para justificar el despido masivo de 110 empleados, lo que ha fortalecido su esperanza en que el fallo final les sea favorable y se ordene su reinstalación en sus puestos de trabajo.
Actualmente, sólo dos extrabajadores han aceptado su liquidación, mientras que 108 continúan firmes en la defensa de sus empleos.
Durante la conferencia de prensa matutina de este jueves, el alcalde Jacobo Rodríguez fue cuestionado sobre el avance del proceso legal. Antes de ceder la palabra a su asesor jurídico, el edil se limitó a reconocer que dos empleados ya habían cobrado su finiquito.
El asesor legal del Ayuntamiento, Gilberto Múzquiz, tomó la palabra para reiterar que en la audiencia de pruebas, alegatos y resolución realizada esta semana en Saltillo se depuró el procedimiento y se delimitaron los puntos del juicio. Confirmó que se desecharon varias pruebas, incluyendo las solicitadas por el Municipio, y que el caso girará en torno al registro oficial del sindicato ante el tribunal competente del estado.
No obstante, en lo que fue interpretado como una estrategia para desincentivar la unión de los trabajadores, Múzquiz advirtió que si el tribunal falla a favor de la reinstalación, los trabajadores podrían perder el derecho a su prima de antigüedad al ser reincorporados como empleados de base. A su vez, minimizó los avances logrados por los trabajadores durante el proceso judicial e hizo un llamado reiterativo a que «no corran riesgos jurídicos innecesarios», buscando que más empleados acepten liquidaciones.
Pese a estos intentos de presión, los trabajadores señalaron que la unión se mantiene fuerte y que están más determinados que nunca a seguir con su defensa hasta que la justicia laboral se pronuncie. «Somos 108 y seguimos de pie», destacaron.














