Luego de casi dos meses del estallido del conflicto entre el Ayuntamiento y el Sindicato de los trabajadores de Obras Públicas, solamente uno de los 110 empleados afectados ha aceptado la liquidación propuesta por el municipio, reveló este viernes el secretario del Ayuntamiento, Daniel Aguilar.
El conflicto surgió tras el intento del alcalde Jacobo Rodríguez de despedir a más de un centenar de trabajadores, con la intención de desintegrar el sindicato. Según declaró Aguilar, el trabajador que aceptó la terminación de su relación laboral acudió voluntariamente al Departamento Jurídico del Ayuntamiento para recibir su liquidación conforme a derecho, argumentando que ya había encontrado otro empleo y no deseaba continuar con la demanda.
No obstante, 109 trabajadores siguen en proceso legal, y en caso de que obtengan un fallo favorable, el municipio podría verse obligado a pagar salarios caídos, cuyo monto aumentará conforme avancen las semanas. En su momento, el propio gobierno municipal estimó que el costo total de las terminaciones laborales podría ascender a los 20 millones de pesos.
El destino financiero del municipio y la estabilidad laboral de decenas de familias siguen en juego mientras se resuelve el conflicto legal en los tribunales.















