El presidente de Paraguay, Santiago Peña, renunció este jueves, en medio de la crisis bancaria que congeló los depósitos de casi tres millones de ahorradores, y que lo tenía bajo amenaza de un inminente juicio político en el Congreso.
El mandatario de derecha anunció su renuncia en un video publicado en X, en el que afirmó que abandonaba el cargo para preservar la estabilidad del país y las instituciones democráticas. “He tomado la decisión de presentar mi renuncia a la presidencia de la república”, dijo.
«También quiero pedir disculpas al pueblo. Si en algún momento he fallado, nunca fue mi intención defraudar la confianza que depositaron en mí», mencionó.
Ayer, 35 diputados presentaron una acusación para promover un juicio político contra Peña y el vicepresidente, Pedro Alliana, por presuntas irregularidades vinculadas a Ueno bank, una entidad privada a la que fue vinculado el mandatario y que durante su gestión recibió millonarios recursos de entidades públicas.
Esta mañana inició el debate en la Cámara de Diputados sobre la iniciativa, que requiere el respaldo de dos tercios para avanzar al Senado, encargado de juzgar al mandatario y eventualmente destituirlo con una mayoría de dos tercios.
La crisis bancaria estalló el pasado martes, cuando el Banco Central Paraguayo intervino Ueno Bank, uno de los principales bancos del país, por insuficiencia de capital. Casi tres millones de personas quedaron sin acceso a sus depósitos.
Peña tenía acciones de un grupo que controlaba la entidad bancaria, de las que se desvinculó en 2025. Grupos políticos de ese país lo acusan de conflicto de intereses y de favorecer al banco.
Cientos de manifestantes protestaron ayer en Asunción, la capital por segunda noche consecutiva y se enfrentaron con policías, que utilizaron gases lacrimógenos y camiones hidrantes para dispersarlos.















