La presunta red de corrupción y simulación en las contrataciones del Instituto Nacional Electoral, no comenzó con la exconsejera, Guadalupe Taddei, sino que tiene antecedentes de hace al menos 27 años, informó este jueves la presidenta, Claudia Sheinbaum.
Asimismo, recordó que Guadalupe Taddei fue nombrada en 2014 presidenta del organismo electoral de Sonora, durante el gobierno de Guillermo Padrés, y que su designación ocurrió en el periodo en que Lorenzo Córdova encabezaba el INE.
La secretaria Anticorrupción y Buen Gobierno, Raquel Buenrostro, presentó la investigación elaborada, según aseguró la presidenta, a partir de fuentes abiertas, documentando el origen del duopolio empresarial, integrado por los hermanos Hernández Casillas, sus vínculos laborales y la manera en que fueron ampliando su presencia en las contrataciones de instituciones electorales.
Expliçó que a partir de la reforma electoral de 2014 y la designación de los OPLES en las 32 entidades el esquema de corrupción tuvo su mayor alcance, concentrando millonarios contratos en al menos 23 estados superando los dos mil millones de pesos entre 2014 y 2023. El esquema operó entre 2024 y 2025 con contratos por más de 600 millones de pesos.
Buenrostro informó que los hermanos Hernández Casillas, identificados como integrantes del grupo de la exconsejera presidenta del INE, Guadalupe Taddei, habrían tenido vínculos con distintas áreas del gobierno federal desde la década de 1980.
La presidenta reprochó que durante su gestión al frente del INE Lorenzo Córdova no haya “hecho nada” en torno a la operación de los hermanos Hernández Casillas.
Tanto la presidenta como la secretaría Anticorrupción señalaron que el caso debe ser investigado a fondo por la Auditoría Superior de la Federación para deslindar responsabilidades y transparentar por completo el presupuesto asignado a la papelería electoral.














