Ante la proximidad de la temporada invernal, panaderías de Piedras Negras esperan un incremento en sus ventas, luego de enfrentar meses complicados en los que las altas temperaturas y la falta de condiciones favorables para el consumo de pan caliente limitaron la actividad comercial. Los comerciantes confían en que el descenso de las temperaturas impulse nuevamente la demanda de este alimento, tradicionalmente acompañado de café o chocolate caliente, y les permita mejorar sus ingresos durante los próximos meses.
Jesús Israel Loreto, propietario de Panadería La Hacienda, señaló que la temporada de frío representa uno de los periodos más favorables para el sector, pues la demanda puede aumentar al doble o incluso al triple, dependiendo de la intensidad de las bajas temperaturas. Explicó que los recientes cambios en las condiciones del clima, con episodios de frío y viento, ya propiciaron una ligera mejoría en las ventas, aunque esperan que el invierno traiga condiciones más constantes para consolidar la recuperación.
El comerciante indicó que, durante buena parte del año, las temperaturas cálidas dificultan que el consumo de pan alcance los niveles registrados en los meses fríos, por lo que los panaderos depositan sus expectativas en la próxima temporada. Con la llegada del invierno, las familias suelen buscar con mayor frecuencia piezas de pan para acompañar sus bebidas calientes, una costumbre que beneficia a los establecimientos y genera un repunte en la comercialización de sus productos.
Pese al incremento que han registrado los costos de los insumos utilizados en la elaboración del pan, los comerciantes han procurado mantener sus precios para no afectar aún más la economía de sus clientes. Loreto explicó que el año pasado tuvieron que ajustar el precio del pan de 12 a 15 pesos debido al encarecimiento de los materiales, pero desde entonces se ha mantenido en esa cantidad. Agregó que, hasta el momento, los costos de los insumos se han mantenido relativamente estables y no contemplan un nuevo aumento, por lo que el pan dulce continuará en 15 pesos y el pan blanco en cinco pesos.
El panadero destacó que mantener estos precios también responde a la intención de conservar la preferencia de sus clientes, quienes buscan productos de buen tamaño y calidad a un costo accesible. Por ello, esperan que el frío no solo favorezca el consumo, sino que les permita compensar los periodos de menor actividad comercial y cerrar el año con mejores resultados, sin trasladar a los consumidores nuevos incrementos que, por ahora, no tienen previstos.











