La Ruta Fiscal vuelve a convertirse en un punto crítico por el colapso del drenaje, con aguas negras que ya se extienden por varias cuadras, fuertes malos olores y afectaciones directas a comercios de la zona, es un problema que se ha agravado respecto al registrado meses atrás. Los encharcamientos regresaron y alcanzan nuevamente vialidades cercanas, comerciantes y vecinos enfrentan condiciones insalubres y una disminución en sus ventas.
De acuerdo con el vocero de SIMAS, Alexis González, la situación está relacionada con los trabajos que se realizan en la colonia Bravo, particularmente en la calle Industrial, donde es necesario desviar temporalmente las aguas residuales para poder intervenir de manera adecuada la infraestructura. El funcionario señaló que mientras se ejecutaban estas acciones podrían presentarse acumulaciones en la zona.
El alcalde Jacobo Rodríguez reconoció también que estas condiciones podrían continuar durante los trabajos y defendió la decisión de conducir las aguas hacia este sector en lugar de permitir que lleguen al Río Bravo, al señalar que, según su versión, anteriormente en otras administraciones se optaba por enviarlas directamente al cauce del Río.
Meses atrás, el mismo punto registró acumulaciones de aguas negras, drenajes colapsados, malos olores y daños en el pavimento provocados por la humedad y el flujo de agua. Las condiciones obligaron incluso al cierre temporal de la Ruta Fiscal durante varios meses y generaron afectaciones adicionales en vialidades utilizadas como rutas alternas.
Ahora, comerciantes aseguran que la situación ha vuelto a empeorar y que el agua residual alcanza más calles que en la primera etapa del problema. Una propietaria de un negocio de comida señaló que prácticamente no ha tenido ventas debido a los olores y las condiciones que rodean su establecimiento, además de cuestionar la falta de atención de las autoridades municipales.
Ante el llamado de la comerciante, el regidor Juan Carlos Hernández acudió la mañana de este martes para constatar personalmente las condiciones y escuchar sus reclamos. El edil cuestionó la falta de presencia del responsable de SIMAS y sostuvo que, más allá de las explicaciones técnicas, los ciudadanos necesitan atención directa y respuestas sobre cuándo será solucionado el problema.
Hernández también criticó la inversión municipal destinada a una aplicación para recibir y responder reportes ciudadanos, al considerar que una herramienta tecnológica no sustituye la atención presencial cuando existen problemas que afectan directamente a la población. El regidor afirmó que acudió al lugar porque, como representante ciudadano, tiene la obligación de atender las peticiones que recibe y buscar una solución para los afectados.















