Una obra intervenida durante los últimos días de junio y concluida apenas en los primeros días de agosto volvió a presentar fallas, luego de que apareciera una fuga de agua desde el subsuelo en la avenida Nueva Rosita, que conecta a las colonias Don Antonio y SUTERM. Pese a las semanas que permaneció abierta y al tiempo destinado a su reparación, el tramo no quedó correctamente intervenido y ahora registra desperdicio de agua, encharcamientos y erosión del terreno.
Los trabajos abarcaron aproximadamente dos cuadras, iniciando cerca a el vado de la colonia Don Antonio hasta la avenida Micare. Durante varias semanas, la vialidad permaneció afectada por las excavaciones y sin avances visibles, situación que generó molestias entre los vecinos, particularmente porque algunas cocheras quedaron bloqueadas y el tránsito tuvo que ser desviado.
Los automovilistas que utilizaban esta ruta para trasladarse desde el libramiento Manuel Pérez Treviño hacia SUTERM o conectar posteriormente con la avenida Micare y Román Cepeda fueron enviados durante ese periodo por un camino de terracería paralelo a la obra, lo que complicó la circulación cotidiana.
Después de semanas de espera, los trabajos fueron retomados y las cuadrillas finalmente rellenaron, compactaron y cerraron la zanja sin pavimentar. La vialidad volvió a quedar habilitada durante los primeros días de agosto, dando por concluida una intervención que había mantenido afectada la circulación desde finales de junio.
Sin embargo, el resultado de la reparación quedó nuevamente en evidencia con la aparición de una fuga en el mismo sector intervenido. El agua comenzó a brotar desde el subsuelo y a acumularse sobre la superficie, generando un encharcamiento que poco a poco ha comenzado a desgastar y deslavar la tierra.
La acumulación del líquido ya provocó un hueco en el terreno que afecta el paso de los vehículos y podría continuar aumentando si la fuga no es corregida.
La molestia de los vecinos regresó debido a que la vialidad permaneció intervenida durante varias semanas y, pese al tiempo destinado a los trabajos, la reparación no habría quedado en condiciones adecuadas.












