Las altas temperaturas registradas durante las últimas semanas en Piedras Negras, que han alcanzado hasta 43 grados centígrados y colocado a la ciudad entre las más calurosas del país, han generado un aumento considerable en la demanda de agua purificada y hielo, beneficiando directamente a las plantas purificadoras, que han tenido que incrementar su ritmo de trabajo para atender el consumo de la población.
Arnulfo Sandoval, propietario de una planta purificadora, señaló que las altas temperaturas han provocado un aumento considerable en el consumo de agua, al grado de que las ventas prácticamente se han duplicado durante esta temporada. Explicó que una familia puede llegar a consumir hasta cuatro garrafones por semana, lo que ha obligado a los repartidores a realizar varias recargas durante el día para poder atender la demanda.
A la mayor demanda de agua purificada se suma el incremento en la venta de hielo en barra, producto que ha comenzado a ser más solicitado por los consumidores debido a que tiene mayor duración. El intenso calor ha convertido ambos productos en artículos de consumo prácticamente indispensable para las familias y negocios durante esta temporada.
El comportamiento de las ventas también ha estado relacionado con los problemas de abastecimiento que enfrentó Piedras Negras durante varias semanas, precisamente en medio de la canícula. La falta de agua potable en distintos sectores llevó a numerosas familias a recurrir a las purificadoras para contar con reservas del vital líquido, particularmente ante los periodos en que algunas colonias llegaron a permanecer hasta un día sin suministro.
A esto se suman los reportes de agua con mala calidad o aspecto sucio en algunos sectores, situación que también ha llevado a habitantes a buscar agua purificada para el consumo y evitar utilizar directamente el líquido que llega a sus hogares.
Sandoval señaló que la combinación de temperaturas extremas, mayor consumo y problemas en el suministro ha obligado a las purificadoras a mantener una operación más intensa. Los repartidores realizan varias recargas durante la jornada para responder a una demanda que se ha mantenido elevada, mientras las familias buscan garantizar el acceso a agua para beber y hielo ante las condiciones de calor que persisten en la frontera.














