Nuevos datos sobre el triple homicidio ocurrido en Saltillo, en la colonia Espinosa Mireles, revelan que el presunto responsable, Chad Eberle, contaba con una orden de restricción emitida en Texas por presuntos hechos de violencia familiar, situación que habría motivado a su esposa a refugiarse en Saltillo junto con su hijo.
Las investigaciones sobre el triple homicidio registrado la tarde del martes en Saltillo apuntan a que el crimen tuvo como antecedente un historial de violencia familiar. Chad Eberle, de 35 años y expolicía del Departamento de Policía de Bangs, Texas, habría sido denunciado por su esposa debido a presuntos actos de violencia, lo que derivó en que un juez de ese estado le impusiera una orden de restricción para impedir que se acercara a ella y al hijo de ambos.
Ante el presunto acoso constante, la mujer decidió abandonar Texas y trasladarse a Saltillo junto con el pequeño Ben, de casi tres años de edad, para refugiarse en la casa de sus padres. Hasta ese domicilio llegó Chad Eberle la tarde del martes, donde presuntamente abrió fuego contra la familia.
En el ataque perdieron la vida Ana Laura de León Morín, de 44 años; Laura Jaquelin Mora de León, de 23 años, y Emmanuel Montero Gómez, de 44 años; mientras que la persona que resultó lesionada es Litzy Mora de León, madre del menor. Tras la agresión, el presunto responsable tomó al niño y escapó con dirección a la frontera norte del estado.
La Fiscalía General del Estado desplegó un operativo que culminó horas después con la captura de Chad Eberle en Piedras Negras, cuando presuntamente intentaba dirigirse hacia Estados Unidos. Durante su detención, el niño fue localizado sano y salvo.
Mientras enfrenta el proceso por el triple homicidio, el estadounidense también quedó sujeto a investigaciones por cohecho, luego de que presuntamente intentó sobornar a elementos de la Policía Estatal durante su captura; además, enfrenta señalamientos por violencia contra miembros de las instituciones de seguridad y violencia familiar. Será trasladado a la Región Sureste para quedar a disposición de la autoridad judicial que conoce el caso.
En tanto, el menor Ben quedó bajo resguardo de la Procuraduría para Niños, Niñas y la Familia (Pronnif), desde donde sería trasladado a Saltillo para ser entregado a familiares que asumirán temporalmente su cuidado.














