Al cumplir dos años como obispo de la Diócesis de Piedras Negras, monseñor Alfonso Gerardo Miranda Guardiola expresó su satisfacción por el camino recorrido y aseguró sentirse plenamente integrado a la comunidad. Destacó el respaldo y cariño que ha recibido de los fieles, además de los avances logrados en distintos proyectos pastorales, especialmente la reestructuración del Seminario Diocesano.
Recordó que el pasado 31 de julio se cumplieron dos años desde el inicio de su ministerio episcopal en la diócesis, jurisdicción que comprende 16 municipios de la Región Norte de Coahuila. Señaló que este tiempo ha representado una etapa de aprendizaje, cercanía y trabajo conjunto con sacerdotes, religiosos y laicos.
Monseñor Miranda afirmó sentirse agradecido con Dios por la oportunidad de servir a la Iglesia de Piedras Negras y aseguró que la respuesta de la comunidad ha sido positiva, al encontrar en cada municipio y parroquia muestras de afecto y disposición para colaborar en la vida pastoral.
Entre los proyectos prioritarios destacó la renovación integral del Seminario Diocesano, iniciativa en la que actualmente participan sacerdotes y formadores mediante reuniones de trabajo para actualizar el modelo educativo y el proceso de formación de los futuros sacerdotes.
Explicó que la propuesta contempla revisar los programas académicos y pastorales, así como fortalecer las distintas etapas de preparación, desde el seminario menor hasta el mayor, con el propósito de ofrecer una formación más completa y acorde a las necesidades actuales de la Iglesia.
El obispo señaló que este proyecto representa uno de los principales objetivos de la diócesis para los próximos años, al considerar que la preparación de nuevos sacerdotes será fundamental para atender el crecimiento y los retos pastorales de la región.
El obispo aseguró que desde su llegada tuvo como propósito integrarse plenamente a la vida de la diócesis y reiteró su compromiso de seguir caminando junto a las comunidades, fortaleciendo la labor evangelizadora y acompañando de cerca a los fieles en cada uno de los municipios que conforman la jurisdicción eclesiástica.












