Una camioneta familiar de reciente modelo cayó parcialmente la mañana de este domingo en el socavón ubicado sobre la calle Industrial, entre las calles Soto la Marina y Puerto Arturo, luego de que el conductor no logrará ver el hundimiento al salir de reversa del estacionamiento contiguo a los campos deportivos de la colonia Bravo.
En la unidad viajaban varios jugadores de fútbol que se retiraban del lugar tras concluir su encuentro deportivo. Al sentir que una de las llantas traseras se precipitó al interior del socavón, el conductor reaccionó de inmediato, frenó la marcha y accionó el freno de mano, evitando que el vehículo terminara completamente dentro del enorme hundimiento.
Para rescatar la camioneta fue necesaria la ayuda de entre diez y doce compañeros del conductor, quienes empujaron la pesada unidad hasta lograr sacarla del hoyo, sin que se registraran personas lesionadas.
El incidente volvió a poner en evidencia el peligro que representa este socavón, el cual permanece sin ser reparado desde hace aproximadamente dos meses, pese a las constantes denuncias realizadas por vecinos del sector y a los llamados públicos para atender el problema.
Actualmente, el hundimiento carece de señalización oficial. La única advertencia visible consiste en ramas y llantas colocadas por los propios habitantes de la zona para alertar a los automovilistas, principalmente durante las noches, cuando la escasa iluminación incrementa el riesgo de un accidente.
Los residentes han solicitado en diversas ocasiones la intervención de las autoridades municipales para reparar el daño; sin embargo, aseguran que no han recibido respuesta. Incluso, recientemente el regidor Juan Carlos Hernández acudió al lugar para exhibir públicamente el abandono del socavón y exigir su reparación, aunque su llamado tampoco derivó en acciones por parte del municipio.
Vecinos del sector señalaron que este no es el primer vehículo que cae en el hundimiento. Recordaron que anteriormente una patrulla de la Policía Municipal también quedó atrapada en el mismo sitio y que los cuatro elementos que la tripulaban tuvieron que descender para empujar la unidad y poder retirarla. A pesar de tratarse de un vehículo oficial, indicaron que el incidente tampoco motivó una reparación inmediata.












