Aun cuando la administración municipal acumula once cuentas públicas reprobadas por el Cabildo, el alcalde Jacobo Rodríguez afirmó este martes que su gobierno es «número uno en todo» y sostuvo que los indicadores respaldan su desempeño, pese a que la aprobación de las cuentas públicas constituye uno de los principales parámetros para evaluar la administración y el manejo de los recursos públicos.
Durante la conferencia matutina, al cumplirse la mitad de su administración, Rodríguez aseguró que dejará la evaluación de su gobierno a la ciudadanía, aunque enseguida afirmó que su gestión ocupa los primeros lugares en prácticamente todos los rubros. «Según datos históricos de la ciudad, prácticamente somos número uno en todo y hasta ahorita nadie ha dicho lo contrario», declaró, además de citar indicadores de la Encuesta Nacional de Seguridad Urbana (ENSU) relacionados con percepción de seguridad y efectividad gubernamental.
Sus afirmación contrasta con el historial financiero de su administración, que suma once cuentas públicas reprobadas por el Cabildo, un hecho que se ha convertido en uno de los principales cuestionamientos sobre el manejo administrativo del municipio. La revisión y aprobación de las cuentas públicas constituye precisamente uno de los mecanismos legales para evaluar el ejercicio del gasto, la comprobación de recursos y el cumplimiento de las obligaciones financieras de una administración.
La acumulación de once cuentas rechazadas coloca al gobierno municipal en una situación inédita por el volumen de observaciones por el propio Cabildo, órgano responsable de revisar la cuenta pública antes de su fiscalización externa. En distintos momentos, las reprobaciones han estado relacionadas con cuestionamientos al ejercicio presupuestal y a diversos procedimientos administrativos.
El alcalde reiteró que dejará finanzas sanas al concluir su mandato; las declaraciones son en medio de constantes señalamientos sobre el manejo de los recursos municipales, entre ellos la aprobación de elevados presupuestos para ferias y conciertos, adjudicaciones directas sin licitación y la reciente adquisición de maquinaria usada para pavimentación mediante un procedimiento de excepción, temas que derivan en cuestionamientos públicos sobre la administración financiera del Ayuntamiento.













