Corporaciones de seguridad del estado de Texas, en coordinación con agencias federales, realizaron un operativo en la frontera sur de Estados Unidos que derivó en la detención de un grupo de ciudadanos chinos que presuntamente ingresaron de manera irregular al país. Los migrantes portaban vestimenta de camuflaje completa, lo que llamó la atención de las patrullas fronterizas durante los recorridos de vigilancia.
Las autoridades señalaron que los detenidos fueron clasificados como “Extranjeros de Interés Especial” (SIA, por sus siglas en inglés), una categoría utilizada por organismos de seguridad para identificar a personas procedentes de países considerados sensibles para la seguridad nacional estadounidense. Según los informes, el uso de ropa táctica tenía como finalidad ocultarse entre la vegetación y evitar ser detectados por sistemas tecnológicos y agentes fronterizos.
En un segundo despliegue, elementos de seguridad persiguieron un vehículo Jeep cuyos ocupantes intentaban evadir a las autoridades. Tras interceptar la unidad, los oficiales localizaron en su interior a varios migrantes en condición irregular, quienes fueron puestos a disposición de las autoridades correspondientes. Hasta el momento, el gobierno de Texas no ha revelado la identidad de los detenidos ni ha confirmado si enfrentarán cargos adicionales.















