La Subprocuradora de PRONNIF en la región norte, Edith Hernández Pérez, informó que actualmente se mantienen investigaciones sobre posibles casos de bullying y violencia escolar detectados recientemente en algunos planteles educativos, situación que ha llevado a reforzar acciones preventivas y de atención emocional dirigidas a estudiantes y padres de familia.
Explicó que durante los últimos días se recibieron reportes relacionados con menores que presuntamente podrían estar enfrentando situaciones de acoso escolar, por lo que personal de la dependencia ha comenzado a realizar intervenciones y visitas a escuelas para verificar el entorno en el que conviven los alumnos.
Señaló que, como parte de las acciones implementadas por PRONNIF, se elaboran los oficios correspondientes y se acude directamente a las instituciones educativas con la finalidad de detectar posibles situaciones de violencia, apoyar a los menores y trabajar de manera coordinada con directivos y docentes.
Edith Hernández Pérez reconoció que el bullying continúa siendo una problemática presente entre estudiantes, tanto dentro de las aulas como a través de redes sociales, donde también se han detectado casos de hostigamiento y presión emocional hacia menores.
Por ello, indicó que además de trabajar con alumnos, la dependencia ha comenzado a fortalecer las pláticas y orientaciones dirigidas a padres de familia, con el propósito de brindarles herramientas que les permitan identificar señales de alerta y saber cómo actuar en caso de que sus hijos estén siendo víctimas de acoso escolar.
La subprocuradora destacó que recientemente personal de PRONNIF y del departamento de psicología acudió a la Secundaria General Número 5 para impartir una serie de pláticas preventivas enfocadas en salud emocional, bullying y prevención de conductas de riesgo.
Durante esta actividad participaron aproximadamente entre 20 y 25 padres de familia, quienes recibieron orientación sobre cómo apoyar emocionalmente a sus hijos y cómo detectar cambios de conducta relacionados con ansiedad, depresión o problemas derivados del entorno escolar.
Edith Hernández Pérez hizo además una invitación a otras instituciones educativas interesadas en recibir este tipo de apoyo para que soliciten formalmente las pláticas y capacitaciones, las cuales pueden dirigirse a alumnos, maestros o padres de familia.
Señaló que el objetivo principal es trabajar de manera conjunta entre autoridades, escuelas y familias para proteger a niños y adolescentes, brindándoles herramientas emocionales que ayuden a prevenir situaciones graves.
En ese sentido, advirtió que muchas de las problemáticas emocionales que actualmente enfrentan jóvenes y adolescentes podrían estar relacionadas con situaciones de presión social, experiencias de bullying y afectaciones psicológicas derivadas del periodo de pandemia por COVID-19.
Indicó que en algunos casos los propios jóvenes han manifestado sentirse emocionalmente afectados por experiencias que arrastran desde la etapa de confinamiento, situación que continúa impactando su estabilidad emocional y comportamiento.
La subprocuradora explicó que cuando se detectan casos más delicados o con posibles riesgos psicológicos importantes, los menores son canalizados para atención especializada en el área de psicología y, de ser necesario, también a valoración psiquiátrica a través del Hospital Salvador Chavarría.














