La Diócesis de Piedras Negras confirmó la suspensión de actividades de la casa hogar Jesús de Nazaret, institución que durante casi cuatro décadas brindó atención a menores en situación de abandono, como parte de un proceso de discernimiento y reestructuración interna.
De acuerdo con el comunicado oficial, la pausa implica detener de manera temporal la labor de resguardo, formación y acompañamiento espiritual que el albergue ofrecía a niños y niñas, sin precisar aún una fecha para su eventual reanudación.
La casa hogar fue fundada en 1988 por el sacerdote Carlos Aguilera, aunque desde años previos ya realizaba labores en favor de menores sin hogar.
Su registro formal marcó el inicio de una de las instituciones más representativas en la atención de la niñez vulnerable en Piedras Negras.
Durante su operación, especialmente en periodos marcados por la crisis de inseguridad en el norte de Coahuila, el albergue llegó a resguardar hasta 50 menores, muchos de ellos huérfanos o en situación de abandono tras la violencia generada por la delincuencia organizada en aquellos tiempos.
Ubicado en el sector Villa de Fuente, el orfanato se consolidó como un refugio para niños provenientes de entornos complejos, incluyendo casos donde los padres enfrentaban problemas severos de adicciones o habían fallecido en hechos violentos.
El funcionamiento de la casa hogar fue posible en gran medida gracias al respaldo constante de ciudadanos altruistas de Piedras Negras, quienes apoyaron de manera solidaria la labor impulsada por su fundador a lo largo de 38 años.














