Con el objetivo de frenar la construcción del muro de Ferromex, e incluso lograr la demolición de lo ya construido, Mauricio Salazar, habitante de la colonia Bravo, acudió la mañana de este martes al Poder Judicial de la Federación, ubicado en el sector Nueva Americana, para presentar un amparo que detenga la obra, la cual, asegura, representa un riesgo para la población y sectores aledaños.
La obra, en la que se ha comprobado que es la concretera Arcco la encargada de surtir el cemento que se utiliza para la realización de los trabajos, y que fue creada en el primer año de gobierno del alcalde Jacobo Rodríguez, sigue en curso pese a las manifestaciones e inconformidad de los vecinos de sectores aledaños.
El señor Salazar señaló que, de ser necesario, solicitará la intervención de representantes del Gobierno Federal, a fin de que se informe a todos los vecinos sobre el permiso y los términos bajo los cuales se lleva a cabo la construcción.
Agregó que anexó documentación y pruebas con las que busca demostrar el riesgo que implica la obra, al tratarse de una zona con antecedentes de inundaciones, no solo en la colonia Bravo, donde reside, sino también en sectores cercanos como 7 Casas, Croc I y Croc II, entre otros.
Puntualizó que la intención del amparo es velar por el bienestar del pueblo, por lo que hizo un llamado a la ciudadanía para sumarse a la causa y evitar lo que considera un peligro latente.
Indicó que, al igual que él, otros vecinos también analizan promover amparos, con el objetivo no solo de detener la obra, sino de obtener garantías que les permitan vivir con seguridad y sin el temor constante a que se repita lo vivido años atrás por inundaciones.
Señaló que confía en que la respuesta del juez federal sea favorable y permita frenar definitivamente la construcción, que ha generado preocupación entre los habitantes de la zona.
Insistió en que el riesgo está presente durante cada lluvia, por lo que consideró que sus vidas están también en peligro cada vez que esto sucede.
Minutos más tarde, el mismo interesado confirmó a Demos Diario que el amparo y la documentación fueron recibidos favorablemente y que espera una resolución positiva en este caso.
Es importante mencionar que en septiembre de 2025 el municipio entregó, sin consultar a la ciudadanía, el permiso de construcción a Ferromex por la suma de 37 mil pesos, y posteriormente se descubrió que la concretera, propiedad de su familia, es quien vende el concreto para realizar la barda desde diciembre hasta la fecha.














