Familias residentes de la calle Francisco Sarabia, en la colonia Morelos, manifestaron molestia e indignación al desmentir que la Policía Municipal se hizo cargo de forma “inmediata” del perro que atropellaron en dicha vialidad el pasado sábado, señalando que en realidad huyeron de la escena volviendo cuatro horas después por presión social al ser exhibidos en el video difundido en redes.
En entrevista con Demos Diario la señora Juanita, quien vive en la mencionada calle y quien además presenció el lamentable incidente, pidió al Municipio de Piedras Negras no mentir, esto después de que, a través de un comunicado, la Presidencia Municipal declarara que la atención al animal fue inmediata y que el Centro de Bienestar, Salud y Rescate Animal acudió para apoyar en la situación.
«No me gusta las mentiras, por que dicen que vinieron devolada, cuando no es así, y yo lo puedo demostrar», mencionó la mujer.
Pidió justicia por el animalito e insistió en que el alcalde Jacobo Rodríguez debe castigar o sancionar a los responsables directos del incidente.
La mujer confirmó que fueron aproximadamente 4 horas lo que tardaron elementos de la corporación en regresar para atender al animalito, lo que considera es demasiado tiempo, ya que en esos casos es crucial que la atención sea rápida.
Agregó que hace falta humanidad en los elementos policiacos, al no tener corazón ni ser conmovidos por los aullidos de dolor del perrito.
«Si esas personas son las que nos están cuidando, que podemos esperar», mencionó la vecina.
Agregó que hoy fue un animalito indefenso, pero pudo haber sido una persona o un niño, además reprobó que, por ser la policía, piensen que pueden circular con más velocidad de la permitida.
Indicó que se trata de un tramo de calle muy corto, y que la patrulla con número económico 2549 viajaba a exceso de velocidad en un segmento tan reducido.
Jesús Espinoza, otro de los vecinos de la calle donde sucedió el incidente, pidió de igual forma al Municipio de Piedras Negras que, al momento de comunicar, se otorgue la información completa, ya que considera que han mentido y evadido detalles en los comunicados.
Según su testimonio, el percance, documentado en video, se registró cerca de las cuatro de la tarde y los elementos simplemente se fueron del lugar, dejando al perrito a su suerte.
Dijo que es lamentable que se mienta en el hecho de que la unidad regresó, cuando las imágenes dicen lo contrario, además de que el caso fue atendido después de hacerse viral y no se tomó acción rápida por el bien del animalito.
Dijo que, en la información que hasta el momento ha compartido la Presidencia Municipal, no se ha dado a conocer el nombre de los elementos participantes en el incidente ni si estos serán sancionados, lo que, desde su perspectiva, evidencia un posible encubrimiento en este mal actuar.
Añadió que, como servidores públicos, su nombre es, por ende, público y la ciudadanía debe conocer quiénes fueron los participantes.
Dijo también que la velocidad con la que circulaba la unidad al momento del atropello no corresponde a la que se debe mantener en ese tramo de la calle Francisco Sarabia.
Algo que realmente le preocupa mencionó, es el hecho de que tiene hijos pequeños que, en determinado momento, pudieron haber salido, lo que habría derivado en una tragedia mayor.
Lamentó que el municipio promueva la protección y el cuidado animal y, por otro lado, trate de encubrir a la corporación que debería velar y cuidar de estos seres y por los ciudadanos.
Reconoció que un accidente le puede pasar a cualquiera, pero el hecho de no aceptar responsabilidades, evadirlas y tratar de encubrir no debe ser; se debe dar la cara, mencionó.
El incidente se suma a una serie de intentos de encubrimiento por parte del alcalde Jacobo Rodríguez hacia la Policía Municipal, como el caso del robo a una Farmacia Guadalajara el pasado mes de marzo, en donde el alcalde negó el incidente, pero fue la Fiscalía quien después desmintió y confirmó que atendían el hecho.
Pero el caso que más evidenció esta forma sistemática de actuar del Presidente Municipal, al tratar de ocultar la verdad, fue el robo de una patrulla por parte de un detenido que aseguró ser víctima de «Levantónes» constantes, y quien fue directamente el implicado quien, a través de un video, desmintió la versión que el alcalde declaró.













