El gobierno de Irán rechazó haber pedido un alto al fuego con Israel, contradiciendo las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien había asegurado que existía la intención de establecer una tregua tras semanas de enfrentamientos.
El ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Araghchi, aclaró que no hay acuerdos para detener las operaciones militares y señaló que las acciones continuarán en tanto no cesen los ataques del lado israelí. Indicó además que cualquier decisión futura sobre una eventual pausa será evaluada más adelante por las autoridades de su país.
En paralelo, la representación diplomática iraní en España reforzó esta postura al negar oficialmente las versiones difundidas por Washington, mientras que los Guardianes de la Revolución reiteraron que el estrecho de Ormuz permanece bajo su control y no será abierto a sus adversarios, en medio de la tensión regional.
El conflicto, que comenzó a finales de febrero tras una ofensiva conjunta de Israel y Estados Unidos, derivó en una serie de ataques recíprocos, afectaciones a instalaciones energéticas y el bloqueo parcial de una de las rutas marítimas más importantes para el suministro mundial de hidrocarburos.














