Luego de reportes ciudadanos que indicaban la presencia de agua en la Presidencia Municipal tras la suspensión del servicio, el gerente de SIMAS, Lorenzo Menera Sierra, ordenó una inspección para determinar si el suministro fue restablecido de manera irregular. Señaló que, en caso de confirmarse una reconexión sin autorización, el municipio podría enfrentar sanciones conforme a la ley.
Las versiones de visitantes al edificio señalan que incluso se observó a personal municipal manipulando las tomas y conexiones de agua, lo que ha generado sospechas sobre un posible incumplimiento de la medida impuesta por el organismo.
El corte del servicio fue aplicado el lunes debido a un adeudo cercano a los dos millones de pesos por parte del Ayuntamiento. Tras esta acción, Menera Sierra acusó que se registraron medidas en contra del organismo, como la aplicación de infracciones de tránsito y el aseguramiento de unidades oficiales.
Además, el alcalde Jacobo Rodríguez habría respondido públicamente señalando un presunto adeudo de impuesto predial por parte de SIMAS, lo que incrementó la tensión entre ambas partes.
El titular del organismo reiteró que, durante la suspensión, se tomaron previsiones para no afectar a la población, incluyendo la instalación de recipientes con agua y el apoyo de una pipa para abastecer a quienes acudieron al recinto.













