El Cabildo de Piedras Negras ha rechazado siete cuentas públicas durante la actual administración del alcalde Jacobo Rodríguez, configurando una secuencia inédita que combina presión administrativa, confrontación política y posibles implicaciones legales.
El caso más reciente ocurrió el viernes 27 de marzo de 2026, cuando fueron rechazados los estados financieros correspondientes a febrero, con 11 votos en contra y nueve a favor. Este dictamen se suma a una cadena que incluye la cuenta mensual de abril de 2025, una trimestral que abarcó gastos de celebraciones patrias, las cuentas de octubre y noviembre, la cuenta anual 2025, reprobada el 29 de enero de 2026, y la correspondiente a enero de este año.
Más allá de lo financiero, el acumulado de rechazos refleja un problema de gobernabilidad. La falta de acuerdos en Cabildo ha sido constante, con votaciones divididas y sesiones marcadas por confrontaciones entre sus integrantes, lo que ha dificultado la validación de decisiones clave dentro del Ayuntamiento.
En paralelo, el conflicto por el control de SIMAS ha intensificado el desgaste institucional. Entre disputas legales, resoluciones judiciales y desacuerdos políticos, el tema se ha mantenido como un frente abierto que impacta directamente en la dinámica de gobierno.
En el plano legal, cada cuenta no aprobada debe ser remitida a la Auditoría Superior del Estado para su revisión. Este proceso implica la emisión de observaciones que el municipio debe solventar; sin embargo, en ejercicios ya concluidos, como el de 2025, las inconsistencias no siempre pueden corregirse.
De persistir irregularidades, la normatividad contempla posibles responsabilidades administrativas y, en casos de mayor gravedad, procedimientos de carácter legal. En este sentido, la acumulación de cuentas reprobadas no solo representa un costo político, sino que incrementa el nivel de escrutinio institucional sobre el manejo de los recursos públicos.












