Luego de que el Cabildo rechazara el orden del día y se cancelara la sesión de este miércoles 25 de marzo, el alcalde Jacobo Rodríguez arremetió contra regidores del PRI y del PT, a quienes llamó “lacras” y acusó de boicotear a su administración.
A través de una transmisión en vivo en redes sociales, en la que se mostró enardecido y acompañado por los regidores afines a su proyecto, Jacobo sostuvo que la votación en contra tuvo como propósito evitar que se sometiera nuevamente a consideración su propuesta de nuevo Consejo del Sistema Municipal de Aguas y Saneamiento (SIMAS).
“no querían ser exhibidos otra vez como lo que son, unas lacras que afectan el interés del pueblo”, expresó el alcalde, quien además calificó la postura de la mayoría del Cabildo como “politiquería barata”.
Rodríguez afirmó que, al rechazar el orden del día, los regidores frenaron también otros puntos incluidos en la sesión, entre ellos temas financieros, concesiones de taxi y programas municipales, lo que calificó como un “boicot” en contra de su gobierno.
Durante su mensaje, el alcalde estuvo acompañado por los ocho regidores que han respaldado sus propuestas en sesiones recientes, con quienes alcanza nueve votos al sumar el suyo; sin embargo, esa cifra no le ha sido suficiente para lograr la aprobación de puntos clave, incluido el relacionado con el control del SIMAS.
El alcalde insistió en que el consejo actual del organismo operador “no tiene sustento legal, operativo, financiero ni administrativo”, y defendió su propuesta al señalar que está integrada por representantes de cámaras y organismos locales.
No obstante, en la sesión previa, regidores de distintas fracciones argumentaron que el procedimiento para integrar dicho consejo no se ha realizado conforme a la ley y recordaron que el mismo punto ya había sido rechazado anteriormente, por lo que propusieron retirarlo del orden del día.
En su posicionamiento, Rodríguez insistió en culpar al estado al asegurar que existe una “operación de Estado” en su contra, sin que hasta el momento pueda sustentar dichas acusaciones.
El alcalde reiteró su intención de reconfigurar el organismo operador y designar un nuevo gerente, al sostener que se trata de una entidad que “factura 300 millones de pesos al año”, en medio de un conflicto político que continúa escalando con la mayoría del Cabildo.














