El cierre del tramo de la calle Nezahualcóyotl ha generado inconformidad entre vecinos de distintos sectores, quienes aseguran que la medida afecta gravemente la movilidad hacia colonias como Bravo, Burócratas y González, además de limitar el acceso al libramiento Fausto Z. Martínez.
Durante años, esta vía fue utilizada como un paso alterno para automovilistas y transporte público, facilitando el flujo vehicular en la zona. Aunque el cruce era operado principalmente por la empresa Ferromex, en diversas ocasiones se permitía el tránsito, lo que lo convirtió en una ruta clave para quienes se dirigían a colonias cercanas o al centro de la ciudad.
Sin embargo, recientemente el acceso fue bloqueado de forma permanente e incluso se retiró el asfalto, dejando el camino completamente inhabilitado para la circulación. Vecinos denuncian que, de manera gradual, la empresa ha tomado control del área sin que exista una respuesta clara por parte de las autoridades.
El alcalde Jacobo Rodríguez señaló que el cierre total y definitivo se contempla para finales de año, al considerar que este paso no es indispensable, siendo la construcción del muro de Ferromex la que termine por cerrar el tramo de forma definitiva. No obstante, habitantes aseguran que la vialidad ya permanece cerrada desde hace tiempo, lo que ha complicado sus traslados diarios.
Trabajadores de la empresa Rassini también se han visto afectados, ya que utilizaban este acceso para llegar con mayor rapidez a sus centros laborales. Los residentes del área destacan que el transporte público queda ahora más distante, lo que representa un problema para adultos mayores y personas con movilidad reducida.
Luz María, vecina del sector, explicó que la situación se agrava debido a que el puente peatonal cercano se encuentra en malas condiciones, lo que impide su uso. Indicó que el único acceso alterno es el paso a desnivel conocido como «El Apenitas» que suele inundarse durante la temporada de lluvias, dificultando el paso y afectando incluso a estudiantes que deben trasladarse diariamente a sus escuelas.
Por su parte, el señor Ismael, habitante de la zona, señaló que para las personas de la tercera edad resulta complicado utilizar rutas alternas, especialmente ante la falta de infraestructura adecuada. También criticó la falta de atención de las autoridades, quienes no han considerado el impacto de estas decisiones en la comunidad.
Vecinos coinciden en la necesidad de reabrir el tramo o, en su defecto, construir nuevas opciones viales que permitan mejorar la conectividad. Además, cuestionan el riesgo que representa el cierre ante posibles inundaciones, al reducir las rutas de evacuación en el sector.













