La Casa Blanca y autoridades israelíes informaron que al amanecer del 28 de febrero de 2026, Estados Unidos e Israel lanzaron una operación militar coordinada contra Irán. El presidente estadounidense, Donald Trump, indicó que la acción busca impedir que Irán acceda a armas nucleares y presionó al pueblo iraní a tomar control de su gobierno una vez concluidas las operaciones.
Los ataques alcanzaron instalaciones estratégicas en Teherán, incluida la residencia del líder supremo Ali Jamenei y el Ministerio de Inteligencia, mientras se reportan explosiones en ciudades como Qom, Isfahán y Tabriz. Fuentes locales indican que Jamenei fue trasladado a un lugar seguro y que las comunicaciones por internet están parcialmente interrumpidas.
Israel impuso restricciones en todo su territorio, suspendiendo actividades educativas y laborales no esenciales, mientras su primer ministro, Benjamin Netanyahu, calificó la ofensiva como un esfuerzo para eliminar la amenaza del régimen iraní. Por su parte, Irán anunció que se prepara para una respuesta “aplastante” y mantiene el país bajo apagón parcial de internet.
La operación se produce tras semanas de refuerzos militares estadounidenses en la región y concluidas negociaciones nucleares en Ginebra que no habrían satisfecho las exigencias de Washington sobre el desmantelamiento de sitios nucleares y la eliminación de uranio enriquecido. Fuentes militares de EE. UU. advierten que la fase inicial de la ofensiva podría durar varios días.














