Pese a enfrentar dificultades de salud, el señor Jaime Martínez ha decidido dejar su bienestar en segundo plano para dedicar su vida al rescate y cuidado de perros callejeros que han sufrido enfermedades o accidentes, brindándoles una segunda oportunidad y una mejor calidad de vida.
Tras padecer una fractura de tibia y peroné que no fue atendida de manera adecuada, situación que hoy lo mantiene en silla de ruedas, Don Jaime no se rinde. Cada día sale a las calles para solicitar apoyo, no para él, sino para alimentar a aquellos fieles compañeros que en algún momento salvó de la muerte.
Actualmente son alrededor de 20 perros los que se encuentran bajo su resguardo, animales que ha rescatado luego de verlos heridos, abandonados o en condiciones críticas.
Asegura que no puede permanecer indiferente cuando un can necesita ayuda, actuando de inmediato para salvar la tan preciada vida de ese animalito.
Algunos de raza, otros mestizos, pero todos sienten el cuidado, la protección y el amor que don Jaime les brinda desde ese primer encuentro, motivo por el cual considera los hace preferir quedarse a su lado.
Compartió que gran parte de esta labor es posible gracias a la solidaridad de ciudadanos que, con una moneda o algún donativo, contribuyen para cubrir gastos de alimento, medicamentos y atención veterinaria.
Desde su perspectiva, el amor y la paciencia que les otorga, generan una disciplina positiva en los perros, logrando que muchos dejen atrás conductas agresivas o inquietas para convertirse en compañeros nobles.
Entre los casos que más lo han marcado se encuentra “Chapo”, un pitbull que sobrevivió a 19 puñaladas y a una fractura de cráneo. Contra todo pronóstico, el animal logró salir adelante gracias a los cuidados recibidos, tanto por el cómo por amigos veterinarios que se ofrecieron a ayudarlo.
“Dios bendice a quien cuida a los perros y también a quien me ayuda”, expresa quien para muchos ya es conocido como un verdadero guardián de los canes.
Finalmente, Don Jaime hizo un llamado a la ciudadanía para fomentar el respeto y el cuidado hacia los animales, recordando que, pese a todo, el perro continúa siendo el mejor amigo del hombre.















