La muerte de un migrante cubano de 55 años que falleció el 3 de enero en un campo de detención del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas en El Paso, Texas fue declarada homicidio ayer miércoles por la oficina del Médico Forense de esa ciudad.
Según el informe que se dio a conocer, la autopsia reveló que Geraldo Lunas Campos, el cubano que estaba recluido en el Campamento East Montana murió por “asfixia por compresión del cuello y el torso”, lo que le impidió por la presión en el cuello y en el pecho.
El pasado 9 de enero, el servicio de Control de Migración y Aduanas de Estados Unidos informó que Lunas Campos falleció tras experimentar problemas médicos, posteriormente, un vocero de ICE informó que el migrante falleció tras atentar contra su vida afirmando que personal del centro de detención intentó ayudarlo.
Esto, después que una de las hijas del migrante cubano revelara al Washington Post la grabación de una conversación que mantuvo con un empleado de la oficina del médico forense.
“Se volvió inconsciente mientras era sujetado físicamente por la policía”, señala el informe del forense indicando que según los registros médicos, la víctima trastorno bipolar y ansiedad.
ICE ha registrado cuatro muertes en los últimos dos meses en centros de detención en todo Texas, tres de ellas en Camp East Montana, un campamento de tiendas de campaña ubicado en la base militar Fort Bliss, en los límites de Ciudad Juárez y El Paso.
El campamento es ahora el centro de detención de migrantes más grande de Estados Unidos, con capacidad para albergar a 5 mil personas.















