El gerente general del Sistema Municipal de Aguas y Saneamiento (Simas) de Piedras Negras, Lorenzo Menera, hizo un llamado público al alcalde Jacobo Rodríguez para que no intervenga en los asuntos internos del organismo operador, al señalar que los cobros, tarifas y decisiones administrativas del Simas están sustentados en la ley y no dependen de instrucciones políticas.
“Quiero hacer un llamado al alcalde para que no ande tratando de meterse en los asuntos de Simas”, expresó, al insistir en que el edil no tiene facultades de control sobre el organismo, pues “el alcalde no es la Contraloría”.
Menera sostuvo que las tarifas del agua no se fijan de manera arbitraria, ya que están reguladas por la Ley de Aguas Nacional, y recalcó que ninguna autoridad municipal, estatal o federal puede modificar los precios. Aseguró que Simas cobra con base en sus necesidades operativas y financieras, y que ninguna empresa ni servidor público pagará menos por instrucción del alcalde. En ese contexto, recordó que incluso fue despedido un funcionario por autorizar una factibilidad que no correspondía al precio legal, al reiterar que el organismo puede cobrar con base en salarios mínimos o UMAS, dependiendo del caso.
El gerente también enfatizó que ninguna dependencia está exenta de pagar el servicio de agua, por lo que anunció que a partir de la próxima semana se revisarán todos los edificios municipales para garantizar que cumplan con el pago correspondiente. Indicó que actualmente pagan el Ejército, la Guardia Nacional, oficinas de gobierno y espacios públicos, ya que así lo establece la ley. Como ejemplo, mencionó que incluso los nuevos baños públicos en Villa de Fuentes deberán cubrir su consumo de agua.
En materia financiera, Menera reveló que Simas aporta más de 10 millones de pesos anuales en impuestos laborales, recursos que llegan a la Presidencia Municipal y que, aseguró, no han sido devueltos al organismo, pese a haberlos solicitado por escrito. Señaló que ese dinero es necesario debido a que Simas está realizando más obras de las que legalmente le corresponderían, incluyendo trabajos de bacheo, pavimentación y rehabilitación de calles, labores que normalmente son responsabilidad de Obras Públicas.
Sobre la operación diaria, explicó que Simas solo cobra cuando instala líneas de agua o drenaje, y que en esos casos sí le corresponde pavimentar, pero aclaró que el organismo no tendría que estar ejecutando otras obras adicionales. Añadió que, aun así, Simas continúa realizando trabajos de infraestructura de manera constante, con una o dos obras por semana.
Respecto a la seguridad en las obras, Menera informó que se invertirá en nueva señalización, anuncios de lámina y luces de emergencia con paneles solares, especialmente para trabajos nocturnos. Reconoció deficiencias en el retiro de señalamientos tras concluir algunas obras y atribuyó esto a falta de compromiso del personal, al insistir en que quienes trabajan en Simas deben hacerlo con “amor al trabajo”, ya que se trata de una empresa del pueblo y no un negocio privado.
En cuanto a los cobros a usuarios, el gerente señaló que tiene la facultad de autorizar descuentos en casos justificados, al reiterar que su responsabilidad es responder a las necesidades de la ciudadanía y no a intereses políticos. Subrayó que Simas debe “quedar bien con el pueblo, no con una persona, ni con un alcalde ni con regidores”.
Menera también aclaró incidentes recientes relacionados con el suministro de agua, como el derrame registrado en un tanque elevado, el cual no fue producto de una ruptura, sino de una falla en el manómetro, lo que provocó el derrame de aproximadamente 200 litros de agua durante uno o dos minutos. Contrastó este hecho con fugas antiguas en otras instalaciones que, dijo, han desperdiciado agua durante más de 12 años sin ser atendidas. Asimismo, confirmó la ruptura de una tubería de gran tamaño que dejó a varias viviendas sin agua y agradeció los reportes ciudadanos que permitieron detectar el problema.















