El presidente de Francia, Emmanuel Macron, advirtió que cualquier intento de Estados Unidos por vulnerar la soberanía de Groenlandia podría generar efectos internacionales de gran alcance. Durante una reunión de gabinete, el mandatario subrayó que una agresión contra un territorio europeo y aliado no sería un hecho aislado, sino que provocaría una reacción en cadena sin precedentes dentro del escenario geopolítico.
Macron señaló que el gobierno francés mantiene un seguimiento cercano de la situación y reiteró su respaldo absoluto a Dinamarca, país del que depende el territorio ártico. La postura francesa se da luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, insistiera públicamente en su interés por tomar control de Groenlandia, declaraciones que París ha interpretado como una presión inaceptable y contraria a los principios de respeto entre naciones aliadas.
En respuesta, el ministro francés de Exteriores, Jean-Noël Barrot, anunció la apertura de un consulado en Groenlandia como gesto diplomático, al tiempo que recordó que la isla ha expresado su voluntad de mantenerse vinculada a Dinamarca, la OTAN y la Unión Europea. A este posicionamiento se sumó la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, quien afirmó que el bloque comunitario respalda a Groenlandia y mantiene una relación sólida con su población.















