Este martes, la Secretaría de Marina (Semar) informó la localización en aguas cercanas a la bahía de Galveston, Texas, el último pasajero del avión de la Armada de México que se desplomó el lunes, confirmando el hallazgo sin vida de la octava persona que permanecía pendiente por ubicar tras el accidente aéreo ocurrido durante una misión humanitaria.
Con este hallazgo, las autoridades cerraron el balance final del siniestro con un saldo de seis personas fallecidas y dos sobrevivientes, quienes se reportan en condición estable y continúan recibiendo atención médica. La Semar expresó su pesar por las víctimas mortales y señaló que mantiene acompañamiento cercano a los familiares, además de agradecer el apoyo brindado por la Secretaría de Relaciones Exteriores, el Consulado General de México en Houston y autoridades locales de Estados Unidos.
El avión siniestrado era un King Air 350i con matrícula ANX-1209, que operaba en el marco del “Plan Marina” en coordinación con la Fundación Michou y Mau para el traslado médico de un niño de dos años con quemaduras graves desde Mérida, Yucatán, hacia un hospital especializado en Estados Unidos. De acuerdo con información oficial, la aeronave perdió contacto con los controladores a las 21:01 GMT del lunes durante su fase de aproximación, en una zona donde se reportaba neblina, factor que será considerado en la investigación.














