La sesión ordinaria del Congreso de la Ciudad de México debió ser interrumpida este lunes, luego de que legisladores de Morena y del Partido Acción Nacional (PAN) protagonizaron un enfrentamiento físico dentro del recinto legislativo, durante la discusión del dictamen que plantea la desaparición del Instituto de Transparencia, Acceso a la Información Pública y Protección de Datos Personales de la capital (InfoCDMX).
El conflicto estalló cuando diputadas y diputados del PAN, con el respaldo posterior del PRI, tomaron la tribuna como medida de protesta, al acusar que la mayoría legislativa de Morena pretendía modificar acuerdos previos relacionados con la conformación del nuevo órgano de transparencia que sustituirá al InfoCDMX. La tensión aumentó rápidamente y derivó en gritos, empujones, jaloneos y golpes entre integrantes de ambas fuerzas políticas.
Durante el altercado, la diputada Claudia Pérez resultó lesionada, por lo que fue atendida por personal médico al interior del Congreso. Ante la falta de condiciones para continuar con la sesión, la Mesa Directiva decretó un receso y analiza la posibilidad de trasladar los trabajos a una sede alterna para retomar la discusión.
La oposición sostiene que no se respetó el acuerdo para que el nuevo órgano de transparencia fuera de carácter tripartito, luego de que la reforma constitucional en la Ciudad de México establece que el InfoCDMX dejará de ser un organismo constitucional autónomo y pasará a convertirse en un órgano desconcentrado, dependiente de la administración local, bajo una nueva figura denominada Instituto de Transparencia para el Pueblo.
Desde Morena se defendió la legalidad del procedimiento legislativo y se rechazaron las acusaciones de imposición, mientras que diversas voces dentro del Congreso condenaron los hechos de violencia y llamaron a restablecer el diálogo y el orden parlamentario.
Aunque la normativa interna no contempla de manera explícita la prohibición de enfrentamientos físicos, la Ley Orgánica del Congreso y los reglamentos legislativos exigen respeto y conducta digna por parte de las y los diputados. Las consecuencias de estos hechos podrían derivar en sanciones internas, denuncias penales por lesiones, o incluso procesos de desafuero, en caso de que se busque fincar responsabilidades legales.















