El Senado de la República inició la tarde de este jueves una discusión acelerada sobre la nueva Ley General de Aguas, luego de recibir la minuta enviada por la Cámara de Diputados, en un proceso que comenzó a las 14:32 horas y se reanudó a las 16:21 tras un receso. El proyecto plantea modificar, suprimir y agregar apartados a la Ley de Aguas Nacionales con el propósito de regular el derecho humano al agua y reforzar el control del Estado en la gestión del recurso.
Al abrir la sesión, la presidenta de la Mesa Directiva, Laura Itzel Castillo, notificó a los senadores sobre la llegada del dictamen y sometió a votación la urgencia de su análisis, lo que permitió omitir trámites y llevar el tema directamente al Pleno. Argumentó que el país enfrenta una crisis hídrica que exige decisiones inmediatas, pues postergar la implementación de un marco normativo actualizado, dijo, provoca fallas operativas, tensiones sociales y riesgos en la prestación de servicios básicos.
Por la mañana de este jueves, el presidente de la Junta de Coordinación Política, Adán Augusto López Hernández, adelantó que los legisladores estarían en disposición de aprobar el proyecto sin mayores cambios, al considerar que la colegisladora realizó consultas y foros suficientes para atender las principales preocupaciones ciudadanas. Señaló que solicitaría exentar su paso por comisiones para agilizar la discusión en el Pleno.
López Hernández añadió que la minuta incorpora ajustes derivados de las inconformidades expresadas en los encuentros públicos, principalmente en lo referente a derechos y sucesión del uso del agua. Afirmó que las exigencias planteadas por organizaciones y particulares ya fueron atendidas, aunque advirtió que persisten presiones de grupos con intereses en el acaparamiento del recurso. Una vez que la reforma sea promulgada, dijo, corresponderá a los legisladores promoverla en sus estados para facilitar su entendimiento y aplicación entre la población.














