La multa de 1 millón 100 mil pesos contra el municipio de Piedras Negras por parte de la Propaec, por el caso de los perros arrojados en el basurero se volvió finalmente oficial, confirmando lo que desde hace semanas se había anticipado y que, en su momento, el propio gobierno municipal intentó negar. La sanción deriva del procedimiento administrativo por Bienestar Animal tras la difusión de un video donde se observa a personal arrojando cadáveres de perros al basurero municipal con evidente crueldad.
Aunque la administración municipal asegura que el video muestra solo una parte del proceso de inhumación y que realizaron procesos internos para sancionar a los responsables, la autoridad estatal impuso la penalidad máxima contemplada en la ley. Más allá de los argumentos técnicos, el impacto financiero es inmediato y profundo.
La multa llega en el momento del año en que la administración encabezada por Jacobo Rodríguez enfrenta ya la obligación del pago de aguinaldos, compromisos laborales de fin de año, así como gastos en obras públicas y los efectos de las cuentas reprobadas. La multa de 1 millón 100 mil pesos no está contemplada en la Ley de Egresos, por lo que deberá realizarse un ajuste presupuestal para cubrirla.
Esta obligación imprevista representa un nuevo descalabro para la tesorería local. Aunque el municipio aún analiza impugnar la resolución, la sanción está formalmente notificada, y el riesgo financiero es real: deberán destinar recursos que estaban aprobados para otros fines. La afectación es tal que, incluso si el Ayuntamiento decide combatir la multa, el proceso se extenderá más allá del cierre del año fiscal, dejando una presión adicional en un presupuesto ya comprometido.













