El Vaticano inició una investigación contra el obispo, Emanuel Hana Shaleta, miembro de alto rango de la Eparquía Católica Caldea de San Pedro Apóstol de San Diego, California tras revelarse que cruzaba con frecuencia la frontera hacia Tijuana para supuestamente visitar un conocido burdel nudista.
Según el medio Latinus, el sacerdote católico también es acusado de posibles irregularidades financieras y otros posibles delitos; la investigación surgió después de un artículo publicado en The Pillar, medio informativo que está compuesto por un equipo de periodistas católicos que investigan asuntos relacionados con la Iglesia.
El reportaje de The Pillar también muestra que Shaleta era cliente habitual del club de striptease, Hong Kong, al norte de Tijuana, zona conocida como epicentro de comercio sexual de esa ciudad fronteriza.
El religioso habría visitado el establecimiento en múltiples ocasiones, incluso hasta 12 veces en un solo mes, conducta que le habría valido el estatus de “cliente VIP”, con acceso a beneficios exclusivos como estacionamiento privado y traslado en limusina desde la garita de San Ysidro hasta la entrada del burdel.
Según reportes eclesiásticos el obispo de 60 años podría haber malversado fondos provenientes del alquiler de una propiedad de la iglesia por más de 400 mil dólares pero la cifra podría rebasar un millón de dólares.
Ante estos señalamientos, el obispo presentó su renuncia en enero de 2026 aunque hasta ahora no ha sido aceptada oficialmente por El Vaticano. Paralelamente autoridades civiles en Estados Unidos también analizan posibles responsabilidades en el ámbito penal.















