El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este martes 26 de agosto que su administración propondrá la pena de muerte para quienes cometan asesinatos en Washington, D. C., como parte de su estrategia para combatir lo que describió como un crimen “fuera de control” en la capital. El anuncio lo hizo durante una reunión de gabinete en la Casa Blanca, donde insistió en que “si alguien mata a alguien, va a ser pena de muerte”.
La propuesta del mandatario se suma a las medidas adoptadas desde el 11 de agosto, cuando asumió el control de la seguridad en Washington por 30 días, amparándose en la ley que le permite intervenir en casos de emergencia. Como parte de este plan, fueron desplegados alrededor de 2 mil efectivos de la Guardia Nacional, con apoyo de seis estados gobernados por republicanos, además de la participación de agencias federales como el FBI, la DEA y el ICE.
De acuerdo con la fiscal general Pam Bondi, hasta el momento se han realizado más de mil detenciones y decomisado 115 armas ilegales en la ciudad. Sin embargo, activistas y organizaciones han criticado la operación al señalar que las autoridades federales están utilizando este despliegue para detener a migrantes indocumentados, mientras que especialistas recuerdan que, pese a los señalamientos de Trump, las cifras de criminalidad en la capital se mantienen en su punto más bajo en los últimos 30 años.















