El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que su administración impondrá aranceles escalonados a los productos farmacéuticos importados, que podrían alcanzar hasta un 250% en el plazo de un año y medio. En entrevista con CNBC, explicó que la medida iniciará con un “pequeño arancel”, el cual aumentará progresivamente como parte de una estrategia para obligar a las farmacéuticas a trasladar su producción al país. Afirmó que busca revertir la pérdida de manufactura nacional en ese sector, agravada en las últimas décadas.
Trump también mencionó que, además de los medicamentos, en los próximos días se anunciarán tarifas sobre semiconductores y chips, rubros que están siendo investigados por el Departamento de Comercio por su relevancia estratégica. Aunque no se ha formalizado la imposición de estos gravámenes, el mandatario insistió en que se basan en la facultad legal de la Sección 232, que permite imponer medidas comerciales en defensa de la seguridad nacional.
La industria farmacéutica ha manifestado su preocupación ante estos posibles aranceles, advirtiendo que podrían disparar los costos, afectar la inversión y alterar las cadenas de suministro, en detrimento de los pacientes. Además, se suman a las políticas de precios impulsadas por Trump, como su orden ejecutiva basada en la política de «nación más favorecida», que busca equiparar los precios de medicamentos en Estados Unidos con los más bajos a nivel internacional.














