Un terremoto de magnitud 6.9 sacudió la noche del martes la provincia de Cebú, en el centro de Filipinas, dejando al menos 60 personas muertas y decenas de heridos, según confirmaron este miércoles las autoridades. El epicentro se localizó cerca de la ciudad de Bogo, a una profundidad de diez kilómetros, de acuerdo con la Agencia Sismológica de Filipinas (Phivolcs). Aunque inicialmente se emitió una alerta de tsunami, esta fue levantada horas más tarde.
El vicegobernador de Cebú, Glenn Soco, anunció la declaración del estado de calamidad para facilitar la movilización de recursos, brindar asistencia inmediata a las familias afectadas y poner en marcha medidas de rehabilitación. Por su parte, la gobernadora Pam Baricuatro reportó daños severos en infraestructura clave de la provincia, lo que ha complicado las labores de rescate y la atención hospitalaria, agravada además por cortes de electricidad.
Este desastre golpea a Filipinas pocos días después del paso del tifón Bualoi, que dejó 14 muertos y más de 350 mil evacuados, sumiendo a las autoridades en una doble crisis. El país, ubicado en el Anillo de Fuego del Pacífico, es altamente vulnerable a fenómenos sísmicos y volcánicos, con miles de temblores al año. Mientras tanto, la población de Cebú enfrenta con temor la posibilidad de nuevas réplicas, en medio de los esfuerzos de emergencia para rescatar sobrevivientes y restablecer los servicios básicos.












