Las decisiones del alcalde Jacobo Rodríguez han generado cuestionamientos por aparentes contradicciones entre su discurso y las acciones emprendidas por el gobierno municipal, especialmente tras el intento de clausura del negocio «La Sombrilla» y la falta de medidas ante presuntas irregularidades en la construcción de un muro de Ferromex.
El caso más reciente ocurrió luego de que la regidora Ana María Treviño, propietaria del establecimiento, votara en contra de propuestas impulsadas por el alcalde durante la sesión de Cabildo del pasado jueves. De manera inmediata autoridades municipales intentaron clausurar el negocio, lo que ha sido interpretado por algunos sectores como una posible represalia política.
En contraste, ciudadanos han señalado que no se han aplicado acciones similares ante la construcción de un muro relacionado con Ferromex, obra que desde su inicio ha generado polémica debido a presuntas irregularidades.
Entre las preocupaciones expuestas por vecinos se encuentran la intervención en cauces naturales de agua y el riesgo de inundaciones en la zona, ya que en años anteriores se han registrado incidentes de este tipo en el sector. Además, la obra se desarrolla cerca del arroyo conocido como «El Tornillo», lo que podría implicar restricciones por parte de la Comisión Nacional del Agua (Conagua).
A estas inquietudes se suma el señalamiento reciente de que trabajadores estarían depositando tierra extraída de la construcción en el arroyo contiguo, lo que podría agravar los riesgos hidrológicos en el área.
Hasta el momento, autoridades municipales no han informado sobre sanciones o medidas contra la obra, ni han presentado públicamente el estudio hidrológico correspondiente, documento que, según vecinos, tampoco fue mostrado al inicio del proyecto.











