El director de Obras Públicas, Gibrán González, reconoció este lunes que aún no existe una fecha definida para detener la descarga de aguas negras que fluye hacia el Laguito, una problemática que persiste desde administraciones anteriores y que sigue generando preocupación por la contaminación del río Escondido.
Cuestionado sobre los drenajes colapsados y la contaminación del afluente, González explicó que actualmente existen dos puntos críticos: uno en “el chifón”, donde se está trabajando en la conexión entre un colector nuevo y el antiguo, y que, según dijo, podría eliminar hasta un 95% de la contaminación en ese punto una vez finalizada la obra.
El segundo punto se ubica en el bulevar República, donde una alcantarilla continúa vertiendo residuos al mismo cauce de manera intermitente. “Es el mismo punto que ha dado batalla desde administraciones anteriores”, admitió González, señalando que aunque se realizan limpiezas y desazolves constantes, el problema persiste.
Al ser cuestionado directamente sobre una posible fecha de solución, el funcionario reconoció que no hay un plazo definido. “Aún no hay una fecha específica porque se siguen haciendo trabajos de mantenimiento aguas abajo del drenaje”, explicó, argumentando que intervenir directamente en el punto crítico podría provocar afectaciones en colonias ubicadas aguas arriba.
Por lo pronto, sigue el daño ecológico al río Escondido y sus alrededores.















