La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, encabezó este 16 de septiembre su primer desfile cívico-militar en el Zócalo de la Ciudad de México, donde subrayó la soberanía del país y rechazó cualquier intervención extranjera.
En su discurso como comandanta suprema de las Fuerzas Armadas, Sheinbaum destacó que, a lo largo de la historia, algunos grupos han buscado apoyo extranjero para calumniar o intentar intervenir en México, mencionando los casos de Maximiliano y Victoriano Huerta. Sin embargo, enfatizó que siempre ha sido el pueblo mexicano quien ha defendido la patria y demostrado su grandeza.
“Hoy, con gran entereza, es claro que nuestro pueblo conoce su fuerza y su historia. ¡Y por ello, ninguna injerencia es posible en nuestra patria!”, afirmó la mandataria.
La presidenta subrayó que la libertad y soberanía del país significan que ninguna potencia extranjera puede decidir por México, y que la verdadera democracia reside en el pueblo. Reiteró que el país rechazará cualquier intromisión que amenace su integridad, independencia y soberanía.
Sheinbaum también señaló que México será siempre un símbolo de paz y fraternidad mundial, comprometido con la cooperación, el respeto mutuo y la defensa de la autodeterminación de los pueblos. Asimismo, aseguró que la transformación del país garantiza un futuro hacia una democracia más fuerte y un país más justo.
El desfile del 16 de septiembre contó con la participación de miles de integrantes de las Fuerzas Armadas, incluyendo 670 vehículos, 307 caballos, 184 canes, 27 águilas, 101 aeronaves y 100 charros. Destacó la presencia de más de 4 mil mujeres, reflejando su creciente rol dentro del ámbito militar.













