El Senado de la República aprobó este miércoles 11 de febrero la reforma constitucional que reduce la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales, con 103 votos a favor, 15 en contra y cero abstenciones, al alcanzar la mayoría calificada. El dictamen fue remitido a la Cámara de Diputados para continuar el proceso legislativo conforme al artículo 135 de la Constitución.
La modificación al artículo 123 establece que la disminución será gradual hasta el año 2030. De acuerdo con los transitorios, en 2026 se mantendrán las 48 horas; en 2027 bajará a 46; en 2028 a 44; en 2029 a 42, y en 2030 se concretará la jornada de 40 horas semanales.
El Senado precisó que la reducción no podrá implicar disminución salarial ni afectará prestaciones como aguinaldo, prima vacacional o aportaciones al IMSS e Infonavit. También se incrementan de nueve a 12 las horas extra permitidas, que deberán pagarse al doble, salvo en el caso de menores de edad.
Se mantiene el derecho constitucional a un día de descanso por cada seis días de trabajo con goce de salario íntegro. Aunque legisladores de oposición votaron a favor, algunos señalaron en tribuna la importancia de que el dictamen considere de forma expresa dos días de descanso por cada cinco de labor.
Al tratarse de una reforma constitucional, el proyecto deberá ser aprobado por la Cámara de Diputados y posteriormente por al menos 17 congresos estatales antes de su promulgación y publicación en el Diario Oficial de la Federación.















