La Fiscalía General del Estado de Michoacán reportó como desaparecido a Alejandro Correa Gómez, quien fue alcalde de Zinapécuaro durante la administración 2018-2021. De acuerdo con el fiscal Carlos Torres Piña, el exfuncionario, de 41 años de edad, fue visto por última vez la madrugada del 2 de noviembre en la localidad de Tierras Coloradas, en el municipio de Hidalgo, cerca de la frontera con el Estado de México.
El exalcalde había acudido la tarde del 1° de noviembre a Ciudad Hidalgo para participar en una actividad social, pero alrededor de la una de la mañana sus familiares perdieron comunicación con él, por lo que presentaron una denuncia ante la Fiscalía. Desde entonces, no se tiene rastro de su paradero.
La dependencia estatal emitió una ficha de búsqueda con la fotografía de Correa, quien tiene una cicatriz en la ceja derecha, y pidió la colaboración ciudadana para localizarlo. En el documento se advierte que “se teme por su integridad, ya que puede ser víctima de algún delito”.
Torres Piña informó que personal ministerial, estatal y federal realiza recorridos en la zona, y que existe un video que podría aportar datos a la investigación, aunque señaló que esperarán a tener mayor información antes de difundir detalles.
En sus últimas publicaciones en redes sociales, Correa compartió imágenes de su visita al panteón donde está sepultada su madre, a quien llevó flores con motivo del Día de Muertos. El exalcalde participaba activamente en la organización Michoacán en Movimiento, que respalda la campaña del senador Raúl Morón Orozco rumbo a las elecciones de 2027.
Durante su administración, el exalcalde morenista enfrentó diversos episodios de violencia, entre ellos la masacre de Las Tinajas en marzo de 2022, donde 20 personas fueron asesinadas durante una pelea de gallos. Tras aquel ataque, Correa pidió públicamente al entonces presidente Andrés Manuel López Obrador una estrategia coordinada para frenar la violencia en el estado.
La desaparición de Alejandro Correa ocurre dos días después del asesinato de Carlos Manzo en Uruapan y a dos semanas del homicidio de Bernardo Bravo en Apatzingán, ambos casos de figuras públicas ligadas a la política y al activismo social en Michoacán.
Las autoridades mantienen abierta la investigación y no descartan ninguna línea de investigación.
















