En el contexto de un creciente desempleo y del aumento de personas que buscan sobrevivir con pequeños negocios desde sus hogares, el secretario del Ayuntamiento de Piedras Negras, Daniel Aguilar, anunció que el municipio prepara una campaña de “regularización” para los llamados emprendimientos domésticos. Sin embargo, no aclaró si el proceso implicará cobros o permisos, lo que genera inquietud entre las familias que se han visto obligadas a vender alimentos o productos desde casa como única fuente de ingreso.
Aguilar reconoció que “se ha incrementado el emprendimiento” y que muchas familias recurren a actividades comerciales en sus domicilios tras los despidos en maquiladoras. Señaló que los inspectores municipales “no llegan solicitando permisos”, pero sí realizarán rondines para identificar a quienes operan sin registro. “Tendremos que establecer una nueva campaña de regularización enfocada a este tipo de comercios”, dijo, sin detallar si la medida busca apoyar o fiscalizar a los trabajadores informales.
El anuncio ocurre mientras el Ayuntamiento admite no tener una estrategia concreta para generar nuevos empleos. Aguilar reconoció que las dependencias con más rotación, como Ecología, ya tienen cubierta su plantilla y que no existen vacantes en gran escala.
Por su parte, la directora de Fomento Económico, Linda Cobos, no pudo precisar el número total de empleos perdidos en lo que va del año. Tras varias preguntas, mencionó que entre Rassini y Fujikura se han perdido cerca de 850 empleos, de los cuales entre 200 y 250 corresponderían a Piedras Negras, aunque reconoció no tener un balance general.
Cobos deslindó al municipio de responsabilidad en la situación laboral y atribuyó los despidos a “la incertidumbre con los aranceles y el tratado comercial con Estados Unidos”. Agregó que no existen vacantes industriales, aunque el sector comercial mantiene algunas opciones a la espera de que se aclare el panorama internacional.
Al ser cuestionada sobre posibles recortes futuros, la funcionaria aseguró que “no hay información de nuevos despidos en puerta”, ni de parte de las empresas ni de la asociación Index. Sin embargo, también reconoció que aún no se ha concretado la reunión prometida entre el Ayuntamiento, Index y la Cámara de Comercio, que serviría para definir un diagnóstico del cierre económico del año.
Mientras tanto, el gobierno local enfoca su atención en “regularizar” a los vendedores domésticos, una medida que podría representar una nueva carga administrativa o económica para quienes ya sobreviven fuera del mercado laboral formal.















