Luego de que el Senado de la República aprobara la reforma para la reducción de la jornada laboral en el país, Héctor Rodríguez, comerciante de la localidad, mencionó que pese a la incertidumbre por la futura manera de trabajar al aplicarse esta posible nueva ley, el hecho de que se haya permitido implementarla de forma paulatina será positivo para la adaptación de las empresas.
Aunque aceptó que, lejos de beneficiar a la industria y al comercio nacional, la situación podría resultar perjudicial, señaló que el permitir los cambios gradualmente facilitará que la adaptación se dé en el mismo sentido.
Agregó que, sin duda, esta nueva ley traerá cambios en las logísticas, plantillas, procesos y horarios de trabajo, además de requerir diversos ajustes.
Dijo esperan que el impacto afecte lo menos posible; sin embargo, dejó en claro que el costo de la nómina en las empresas podría aumentar entre un 25 y un 35 por ciento, aunado en afectación en precios de productos, o en algunos casos hasta el cierre total de negocios.
Finalmente, comentó que las afectaciones en el comercio podrían reflejarse en los horarios de atención, considerando que quizá habrá negocios que opten por cerrar uno o dos días para poder sostener sus gastos.















