El fiscal de distrito del Condado de Maverick, Roberto Serna, confirmó que el caso de Keryan Jones, acusado de haber disparado contra personas inocentes en el casino Kickapoo Lucky Eagle, será procesado bajo cargos estatales y no federales. El funcionario explicó que, de acuerdo con las leyes de Texas, los delitos de asesinato capital pueden derivar en cadena perpetua, cadena perpetua con posibilidad de libertad condicional o incluso en la pena de muerte.
Serna subrayó que aún no puede dar detalles específicos del caso porque se encuentra bajo investigación, pero adelantó que, al haber múltiples víctimas, la acusación por muerte capital es la más probable. Precisó que el proceso será llevado con cuidado, revisando minuciosamente la evidencia para garantizar justicia a las víctimas y castigo al responsable. “Son casos muy difíciles, muy delicados, que requieren de una revisión exhaustiva y pueden tardar mucho tiempo antes de conocerse la resolución”, declaró.
En cuanto a la competencia federal, el fiscal aclaró que no aplica en este caso, ya que ni el acusado ni las víctimas son miembros de la reserva indígena. Por lo pronto, Jones, de 34 años, permanece aislado en una celda de la cárcel del Condado de Maverick sin haber emitido declaración alguna. El fiscal concluyó que, tras 35 años de experiencia en el cargo, los casos de asesinato capital son de los más complejos, pero reiteró su compromiso de buscar justicia para las víctimas.















