Una nueva subvariante del virus COVID-19 identificada como NB.1.8.1 y apodada informalmente como “Covid garganta de cuchilla”, debido al severo dolor de garganta que refieren algunos pacientes. Profesionales de la salud en India y Reino Unido han señalado este síntoma como uno de los más notorios de la nueva cepa.
A pesar del apodo alarmante, los especialistas han enfatizado que la nueva variante también conocida como «Nimbus» no ha demostrado provocar cuadros clínicos más graves en comparación con cepas anteriores. Los síntomas comunes que siguen vigentes incluyen fiebre, escalofríos, dificultad respiratoria, tos y en algunos casos, pérdida del olfato o del gusto.
Aunque no se ha encontrado evidencia de que sea más peligrosa o letal, el incremento de casos ha provocado una mayor vigilancia por parte de las agencias de salud pública, especialmente en regiones del Mediterráneo Oriental, Sudeste Asiático y Pacífico Occidental.
La Organización Mundial de la Salud calificó a la nueva cepa «de bajo monitoreo» y se considera que el riesgo que representa para la salud mundial es limitado. Por ahora, no hay evidencia que provoque un mayor índice de hospitalizaciones o una evolución más severa de la enfermedad.














