La Secretaría de Salud Federal retomó este martes la campaña contra el consumo excesivo de refrescos y bebidas azucaradas debido a que no solo incrementa el riesgo de padecer enfermedades crónicas sino que representa una problemática de salud pública.
El titular de Salud, doctor, David Kershenobich, reiteró durante la conferencia de hoy de la presidenta Sheinbaum, que la ingesta de refrescos debe evitarse en niños y adolescentes, ya que son más susceptibles de consumirlo si los familiares adultos lo hacen.
“Tenemos que disminuir las bebidas azucaradas para poder alcanzar un mejor sistema de salud. No cambies vida por bebida», puntualizó el titular de salud.
Añadió que el azúcar activa una serie de químicos en el cerebro que tienen que ver con el placer, lo que significa que tienen un efecto similar al de drogas como el cigarro o el alcohol, mismas que incitan a que se repita el consumo.
“Esto aumenta la tolerancia al cerebro, y hace que cada vez requiera mayor cantidad para estimularse y este proceso refuerza de manera artificial la sensación de una satisfacción emocional. Entonces, muy importante tratar de controlar y seguir insistiendo en que los niños y los adolescentes no deben de estar tan expuestos al consumo de bebidas azucaradas”, señaló.
Subrayó la necesidad de eliminar el consumo de bebidas azucaradas que calificó como hábito heredado entre las familias mexicanas.
«El contagio es social, porque se reproduce una mala costumbre de beberlas, ya que los refrescos forman parte de una costumbre que se transmite en los hogares y eventos, puesto que en reuniones familiares, bodas o bautizos, es común ver mesas repletas de botellas de refresco de dos litros o más, lo que normaliza su consumo desde edades tempranas y desplaza opciones más saludables como las aguas frescas», destacó.















