Robert Redford, el actor y director ganador del Óscar que marcó seis décadas de la historia del cine estadounidense, murió este martes a los 89 años en su casa de Sundance, Utah. La noticia fue confirmada por su publicista Cindi Berger, quien precisó que el artista falleció mientras dormía, acompañado de su familia, aunque no se reveló la causa específica del deceso.
Conocido por sus inolvidables papeles en Butch Cassidy and the Sundance Kid (1969), The Sting (1973) y All the President’s Men (1976), Redford se convirtió en un ícono de Hollywood gracias a su talento y carisma. En 1980 ganó el Oscar como Mejor Director por Ordinary People y en 2002 recibió un premio honorario de la Academia por su trayectoria y por fundar el Sundance Institute, cuna del cine independiente.
A lo largo de su carrera, que comenzó en la televisión en 1960, también acumuló tres Globos de Oro, incluido el Cecil B. DeMille Award en 1994. Su legado se extendió más allá del cine: fue un ambientalista comprometido y un activista liberal que defendió la preservación de los paisajes naturales de Utah, el estado donde eligió vivir desde 1961.
Redford, descrito como “la cara de una América ecologista, comprometida e independiente”, moldeó la cultura cinematográfica a través del Festival de Sundance, que abrió las puertas a generaciones de cineastas. En 2018 anunció su retiro definitivo de la actuación, convencido de que era momento de dedicar más tiempo a su familia.
Le sobreviven su esposa Sibylle Szaggars y dos de sus hijos, Shauna Jean y Amy Hart Redford. En vida sufrió la pérdida de otros dos: Scott Anthony, fallecido en la infancia, y David James, quien murió en 2020 víctima de cáncer.















