La inauguración de la nueva tienda Merco en Piedras Negras dejó al descubierto omisiones y contradicciones dentro de la administración municipal, luego de que el alcalde Jacobo Rodríguez admitiera que la obra avanzó sin cumplir las adecuaciones pluviales solicitadas ni evaluar adecuadamente su impacto en posibles inundaciones. Pese a ello, la construcción llegó a su etapa final y abrió sus puertas sin licencia de funcionamiento.
Rodríguez afirmó que la empresa ignoró los requerimientos sobre drenaje y que intentaba descargar el agua pluvial en terrenos aledaños. “No tienen licencia de funcionamiento porque les pedimos desde hace semanas unas adecuaciones en términos de drenaje pluvial; prácticamente lo que querían hacer era echarle el agua al vecino”, declaró. Sin embargo, no explicó por qué el municipio permitió que la obra avanzara sin detenerse por esta omisión básica.
La mañana de este jueves, el alcalde aseguró que la tienda no abriría y que el municipio no asistiría al evento inaugural. “No voy a ir a la inauguración y no va a abrir la tienda tampoco”, afirmó. Pese a ello, el acto sí se llevó a cabo y fue ampliamente difundido, dejando en evidencia que la autoridad municipal carecía de herramientas para impedirlo.
Incluso con las críticas hacia la empresa, el propio Rodríguez reconoció que proyectos de gran inversión parecen avanzar sin que el Ayuntamiento ejerza el control debido. “Hay quienes creen que, por ser inversiones grandes, el municipio se va a arrodillar… aquí en Piedras Negras no es el caso”, dijo, a pesar de que la apertura contradijo su declaración.
El caso genera cuestionamientos sobre el proceso de supervisión municipal, la falta de acciones preventivas ante obras con impacto pluvial y la capacidad del Ayuntamiento para hacer cumplir la normatividad urbana.















